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Cuando uno es profesional de la asistencia y cuidados a personas de la tercera edad, sabe que el cuidado de la higiene para ancianos es un concepto obligatorio de la asistencia.

 

Ellos, muchas veces, no quieren que se les moleste, se les zarandee o se les manipule, bien porque no quieren que alguien externo penetre en su intimidad o, simplemente, porque desde su particular punto de vista no lo necesitan.

Cuidado de la higiene para ancianos - photo by Cristina Seri from unsplash

 

El especialista en asistencia debe hacer oídos sordos a ello y hacer su trabajo, pues sabe lo a gusto que una persona se queda tras esa ducha o aseo personal. Para un profesional esto debe ser innegociable, y debe batallar con el anciano por ello, muy a su pesar, pues si le preguntamos a él/ella seguro que nos dirá que no.

Esa batalla entre profesional y anciano no se da cuando el profesional no lo es, simplemente mantiene su presencia y no siente un deber el bienestar de su paciente. No es ese el espíritu de la asistencia de Esther Armero Asistencia, basado en el cariño por el paciente y fomentar continuamente su bienestar, a veces muy a su pesar.

¿Ducha semanal? ¿Dos veces por semana? Depende de cada caso, pero lo más conveniente es el aseo diario más o menos profundo y cada ciertos días, dependiendo del estado del paciente, realizar un aseo más intenso, por ejemplo, bañera o ducha.

¿Cómo se debe realizar este aseo? Si se puede, en la ducha, y, si no, en la propia cama, abarcando las zonas más completas posibles. Para ello, se puede utilizar un jabón neutro especial para ancianos, y, por supuesto, un secado completo posterior, evitando que la humedad quede en los pliegues de la piel, y así evitaremos la aparición de hongos.

cuidados con cariño y esperanza para nuestro seres más queridos

¿Y si el paciente, de forma inevitable, se ha orinado? En ese caso, lo primero es la comprensión, que no se sienta culpable por ello. Tratarle con humor y con cariño, y luego limpiarle con un jabón neutro y secarle lo más completo posible. Del mismo modo, habrá que lavar su ropa manchada de orina, lo que podemos hacer en lavadora con un programa a unos 60º para la ropa de cama y a menor temperatura para la ropa personal (hay quien recomienda añadir un cacito de bicarbonato o vinagre de limpieza o vinagre de manzana). Y, si es posible, añadir algún desinfectante con aroma o suavizante para aportar olor agradable a las prendas.

Qué hacer en caso de que aparezcan escaras dentro de cuidado de la higiene para ancianos

Las escaras son uno de los principales problemas en personas de baja movilidad, dependientes, en cama, en silla de ruedas, etc. La prevención es la mejor opción para evitarlas, y un profesional de la asistencia sabe incidir en ello.

Estas escaras son lesiones que aparecen debido a roces en la piel en personas de baja o nula movilidad, y aparecen principalmente en la parte inferior de la espalda, o en los pies.

Estas escaras se complican si aparece la humedad en la piel o hay una falta de hidratación o higiene, por no comentar lo evidente, que es la falta de higiene o por la aparición de infecciones.

Etapas en la aparición de las escaras

Se pueden distinguir hasta cuatro etapas en la manifestación de las escaras:

1.- Aparición de zonas rojizas, amoratadas o azuladas que no cambian de color con la presión de nuestros dedos. Esta es una etapa donde no aparece la herida aunque sí cierto dolor y picor., y basta limpiar la zona con agua y jabón, y secar profundamente. 

2.- La sensibilidad de la piel conlleva su irritación y la aparición de ampollas o llagas. Aquí, la limpieza con una solución salina y la aplicación posterior con una venda o compresa es la mejor solución, así como crema hidratante (hay quien utiliza vaselina, polvos de talco, aceite de oliva mezclado con vinagre -remedio casero antiguo-, …)

3.- En esta etapa, la llaga se abre y queda afectada la capa más profunda de la piel.

4.- Aquí ya la lesión es grave, llegando a dañar los huesos y músculos. Tanto en la etapa anterior como en esta, se necesita atención médica, a lo cual no se debería llegar si el profesional ha hecho previamente su trabajo como debe de forma preventiva en las etapas anteriores.

Como la prevención siempre es el mejor tratamiento, hay algunas recomendaciones típicas ante ellas: